Caminando por tus pasos perdidos
Un laberinto al que recorro con tu nombre, despierto esta,
permanece intranquilo y a la vez atrapado por tu exilio.
Siendo, que se perdería entre los muros de tu cuerpo.
Ahora, dulce y espaciada, esta incesante espera por ti,
acoge a todos los sonidos mudos del sol, logrando,
que de tus huellas sembradas, germinen impensables verbos.
Si bien dejo me atrapes al no apreciarte entre este humo,
consuela a mis tierras mientras llega tu graciosa lluvia,
así no faltaré cuando cada segundo se clave en tu tiempo.
Sabiendo que tu rastro no será parte de las palabras,
cuando te encuentres aún más ausente en las palabras y
las palabras te extrañen por memorias ya olvidadas.
Sólo el pasado y el presente se reconcilian al concebirte,
y tu recorrido permite que ande tras raras encrucijadas.
Desconociendo muchas de tus noches, me bañas con tus lunas.
No se que decirte al saber las maquinaciones de tu aliento,
que solo conjugan alquimias para lograr tu deseo elusivo,
tan elusivo, que se extravía a lo largo de mis sentidos.
Hoy desearía que mi alegría bastase para no verte perdido,
Siempre, en tu camino labrado por esperanzas libres;
Ideas, que solo formuladas te traen desde el vasto olvido.
Lo cierto es que ningún olvido se regocijaría al perderte.
permanece intranquilo y a la vez atrapado por tu exilio.
Siendo, que se perdería entre los muros de tu cuerpo.
Ahora, dulce y espaciada, esta incesante espera por ti,
acoge a todos los sonidos mudos del sol, logrando,
que de tus huellas sembradas, germinen impensables verbos.
Si bien dejo me atrapes al no apreciarte entre este humo,
consuela a mis tierras mientras llega tu graciosa lluvia,
así no faltaré cuando cada segundo se clave en tu tiempo.
Sabiendo que tu rastro no será parte de las palabras,
cuando te encuentres aún más ausente en las palabras y
las palabras te extrañen por memorias ya olvidadas.
Sólo el pasado y el presente se reconcilian al concebirte,
y tu recorrido permite que ande tras raras encrucijadas.
Desconociendo muchas de tus noches, me bañas con tus lunas.
No se que decirte al saber las maquinaciones de tu aliento,
que solo conjugan alquimias para lograr tu deseo elusivo,
tan elusivo, que se extravía a lo largo de mis sentidos.
Hoy desearía que mi alegría bastase para no verte perdido,
Siempre, en tu camino labrado por esperanzas libres;
Ideas, que solo formuladas te traen desde el vasto olvido.
Lo cierto es que ningún olvido se regocijaría al perderte.
